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martes, 16 de noviembre de 2010

A VECES LA VIDA

A veces en la vida necesitamos un espacio donde parar y revisar un poco los procesos mentales en los que nos encontramos. Un espacio en el que, con la compañía de otro, podamos sentirnos suficientemente seguros para abrir esas cuestiones que nos preocupan y nos afectan sabiendo que serán escuchadas con interés y aceptación.

A veces en la vida necesitamos dedicarnos un tiempo para analizar lo que ha sido nuestra trayectoria vital hasta ese momento y poder reorganizar nuestras ideas, anhelos, y deseos. Un tiempo en el que poder expresar nuestros miedos, dificultades y frustraciones con la confianza de que ni se van a asustar al escucharlos, ni vamos a ser enjuiciados por ello.

A veces en la vida es necesario contar con una persona que, ajena a nuestros vínculos familiares y de amistad, nos pueda ofrecer un punto de vista novedoso, distinto, tan personal como el nuestro, pero simplemente diferente, implicado exclusivamente en la relación yo – tu, arriesgado en ocasiones, alejado de los convencionalismos sociales, y de las pautas de lo políticamente correcto, aunque siempre respetuoso con nosotros y con nuestras decisiones y circunstancias.

A veces en la vida llega un momento en que nos damos cuenta de que “no podemos solos”, mejor dicho de que “no tenemos que poder solos”, como si fuésemos “supermanes” emocionales. Momentos en que seamos capaces de  asumir que no hay ninguna necesidad de seguir agarrados a la fantasía de omnipotencia.
Hay momentos en la vida en los que el estrés diario nos sacude con violencia y las obligaciones nos pesan más de lo habitual. En los que la angustia vital sube hasta niveles difícilmente sostenibles o en los que la sensación de infelicidad o de insatisfacción nos envuelve con demasiada frecuencia. Quizá situaciones vitales que nos arrastran hacia abajo y nos hacen jugar con los límites de  “estados depresivos”.

QUE BONITO DISFRUTOR LOS MOMENTOS AHORA Y NO ESPERAR..
SIN DEJAR PASAR LA VIDA TAN FACIL.. APROBECHEMOS DE LAS COSAS TAN BONITAS QUE TENEMOS DIA A DIA A NUESTRO ALRREDEDOR...
VIVAMOS CON ALEGRIA TODOS LOS MOMENTOS  DE NUESTRA VIDA

LA IMPORTANCIA DE LOS SENTIDOS

Las sensaciones constituyen la fuente principal de nuestros conocimientos acerca del mundo exterior y de nuestro propio cuerpo. Son los canales básicos por los cuales la información sobre los fenómenos del mundo exterior llega al cerebro dándole al hombre la posibilidad de orientarse en el medio circundante y con respecto al propio cuerpo.

Las sensaciones le permiten al hombre percibir las señales y reflejos, las propiedades y atributos de las cosas del mundo exterior y los estados del organismo.


El gusto:
El órgano del gusto es la lengua y mas precisamente la sensibilidad está en la mucosa que la recubre donde residen las papilas gustativas. De allí parten las sensaciones gustativas hacia el cerebro donde está el centro nervioso específico.
El gusto, actuando conjuntamente con el olfato, no sólo nos proporciona sensaciones placenteras (al degustar un alimento por ej.) sino que, también sirve de defensa (si probamos alimentos en mal estado).
Sin embargo para percibir los sabores de manera óptima también intervienen las células que reconocen las texturas y la temperatura de los alimentos (ya que la lengua es también un órgano táctil), y por supuesto las células olfatorias.
La lengua no es igualmente sensible a los sabores en toda su superficie. En relación a la clasificación de los sabores hay muchas controversias; pero estudios calificados han determinado estos sabores: los básicos: dulce, salado, amargo, ácido. Se le suman otros como el metálico y alcalino, además de las múltiples combinaciones entre ellos.

El olfato:
Los olores nos dan señales del medio ambiente. Se lo considera el “guardián de la nutrición” debido a que, por un lado, despiertan el apetito; y por otro, puede reconocer alimentos en mal estado y así evitar su consumo. El órgano del olfato es la membrana pituitaria ubicada en las cavidades de la nariz. La zona sensible a los olores se ubica en la parte superior de las fosas nasales (la mancha olfativa): allí se encuentran las células sensoriales especializadas.
En relación a los tipos de olores que pueden distinguirse hay también diferentes opiniones. Se pueden llegar a considerar estos tipos: etéreos, aromáticos, fragantes, ambrosíacos, aliáceos, empireumáticos, hircianos, fétidos y nauseabundos. Esta clasificación sirve para fines descriptivos pues las sensaciones y su reconocimiento tienen una base muy compleja; esto aún sin considerar la estrecha relación, que como ya se enunció, hay entre estas sensaciones, las gustativas y táctiles.
Las sensaciones olfativas son provocadas por el contacto de las partículas odoríficas (en forma de gas o vapor) con las células situadas en la mancha olfativa. La ventaja que tiene el olfato en relación al gusto es en cuanto a las posibilidades de captar los estímulos, ya que las partículas olorosas (como están en el aire y entran por la respiración) pueden provenir de distancias alejadas; mientras que sensaciones de sabor sólo surgen si las partículas sápidas entran en contacto directo con las células especializadas localizadas en la lengua.

sábado, 31 de julio de 2010

http://www.psicologia-online.com/test/pf/index.html

http://www.psicologia-online.com/test/pf/index.html

LO QUE CONSIDERAMOS DIFERENTE ENTRE SENSACION Y PERCEPCION

La sensación es el sentimiento que experimentamos como respuesta a la información recibida a través de nuestros órganos sensoriales y la percepción es la manera en que nuestro organismo organiza esos sentimientos para interpretarlos, que proviene de combinar las sensaciones con la memoria de experiencias sensoriales anteriores

Patologias de la Percepción

HIPOACÚSIA


Definicion: Es una disminución de la capacidad auditiva.

Se caracteriza por tres factores:
  • la intensidad (leve o moderada)
  • la lateralidad (uni o bilateral)
  • la precocidad (edad o aparación)
Algunas variantes típicas de esta enfermedad se conocen por términos mas comunes.

la cofosis: (hipoacúsia completa, uni o bilateral)
la sordera: (hipoacúsia completa biltarela)

Tipos de Hipoacúsias.


  • Hipoacúsia Conductiva o de transmisión: Cuando existe un obstáculo en el mecanismo de transmisión del oído (bien en el conducto auditivo externo, la membrana timpánica o la cadena osicular), pero el oído interno no se encuentra dañado.

  • Hipoacúsia Neurosensorial o de percepción: En este caso el sonido llega hasta el órgano de Corti perfectamente, y el problema se encuentra en el   oído interno.

  • Hipoacúsia Mixta: En realidad no es un tipo diferente de hipoacúsia, sino una hipoacúsia en la que participan, en proporción variable, los dos tipos de hipoacúsia vistos anteriormente. La mayor parte de las hipoacúsias son mixtas, pues tienen parte de ambas.


 ACÚFENOS


También llamados tinnitus o zumbidos del oído, son percepciones sonoras que aparecen en ausencia de estímulo sonoro exterior.
Pueden ser de frecuencias agudas (pitidos) o graves (zumbidos), temporales (se suelen apreciar más por la noche, pues es menor el ruido ambiental) o permanentes, presentarse de forma aislada o acompañando a múltiples enfermedades, tanto del oído externo, medio o interno.
Tipos de Acúfenos.

Acúfenos objetivos: Pueden ser percibidos mediante auscultación por personas ajenas al paciente. Surgen como consecuencia de un fenómeno vibratorio de origen craneocervical, y en principio se deben a problemas de origen vascular y muscular. Si se logra identificar la causa y eliminarla, el acúfeno desaparece.

Acúfenos subjetivos: Sólo son percibidos por la persona que los padece. Si aparecen como síntoma acompañante de otra enfermedad otológica, su importancia queda relegada a un segundo plano, pero si aparecen como síntoma aislado, la determinación de la causa suele resultar bastante complicada (se puede asociar a trastornos circulatorios, factores metabólicos, fenómenos de tipo reflejo, causas psíquicas,...) y suelen tener difícil solución.

TRANSTORNO LIMITE DE LA PERSONALIDAD O TRANSTORNO BORDERLINE

El trastorno límite de la personalidad, o borderline, también llamado limítrofe o fronterizo, abreviado como TLP, es actualmente definido por el DSM-IV (DSM-IV 301.83 ) como un trastorno de la personalidad que se caracteriza primariamente por desregulación emocional, pensamiento extremadamente polarizado y relaciones interpersonales caóticas. El perfil global del trastorno también incluye típicamente una inestabilidad generalizada del estado de ánimo, de la autoimagen y de la conducta, así como del sentido de identidad, que puede llevar a periodos de disociación. Se incluye dentro del grupo B de trastornos de la personalidad, los llamados "dramático-emocionales". Es, con mucho, el más común de los trastornos de la personalidad.


El término borderline para referirse al trastorno está ampliamente extendido, incluso fuera del mundo anglosajón. Las razones son de índole histórica, debido a la popularización del concepto en psiquiatría por C. H. Hughes y posterior adopción por el psicoanalista Adolph Stern en 1938 para caracterizar afecciones psiquiátricas que superaban la neurosis pero que no alcanzaban la psicosis (muchos autores califican los síntomas del TLP como pseudopsicóticos). Bajo esta concepción se establecía un continuo gradual entre uno y otro extremo, situándose el trastorno en el "límite".


TRANSTORNO DE LA INTENSIDAD


Existiría un fracaso de los mecanismos reguladores del umbral sensitivo. Puede alterarse tanto en sentido positivo como negativo.

En sentido positivo, tendríamos la hiperestesia o percepción acentuada: sería el aumento extraordinario de intensidad de captación de la percepción. Aparece en numerosos procesos (migraña, estados tóxicos como la resaca tras la ingesta de alcohol, depresión,...). En estos casos no hay una mejoría en la percepción sino que existe una disminución para el umbral de dolor en el que una sensación pasa a ser molesta (Ej.: sonidos, luces,...). En otras ocasiones, como las experiencias de éxtasis, puede aparecer una hiperestesia visual: los colores parecen más intensos o vívidos. Pueden suceder en las intoxicaciones con LSD, en la manía y, menos habitualmente, en el aura epiléptica.
En el sentido negativo estaría la hipoestesia o percepción embotada: por el contrario, aquí habría una reducción de la intensidad de captación del mundo de las percepciones, pudiendo llegar en su máxima expresión a la anestesia. Existen hipoestesias orgánicas, por lesiones de las vías u órganos sensoriales, y psicógenas. Nos vamos a referir a estas últimas. Algunos enfermos neuróticos son incapaces de captar determinadas informaciones sensoriales. También se pueden inducir mediante sugestiones hipnóticas a sujetos susceptibles de la población general. Añadamos que siempre que se dé una focalización de la atención hacia un determinado objeto del campo de la conciencia, éste suele hacerse hiperestésico mientras que el resto de objetos se convierten en hipoestésicos. Así se comprende que un soldado apenas sienta el dolor de las heridas mientras se encuentra luchando, pero aparezca en toda su intensidad cuando cesa la batalla. Está descrita la hipoalgesia en los esquizofrénicos. En general, toda la gama sensorial suele estar disminuida en las depresiones: todo se vuelve gris, insípido, monótono